Títulos y titulares.
Tal y como se comenta en un artículo anterior es de sentido común que el título del documento informe sobre su contenido. Para lograr esto, en ocasiones, será necesario escribir un largo título que será poco atractivo y complicado de leer. Un modo de evitar esto es hacer uso del título y de un subtítulo. De este modo dividimos la lectura. Con el título nombramos el documento y con el subtítulo aportamos una breve explicación que aclare el contenido de este.
Ciencias o letras.
Parece simple, pero realmente según cual sea el hemisferio más desarrollado en el lector, este atenderá con más o menos interés a tablas y gráficas o a textos descriptivos.
El lector de ciencias (con el hemisferio izquierdo más desarrollado) atenderá y buscará datos cuantitativos, abstractos, objetivos. Será analítico y deductivo.
El lector de letras se centrará en textos descriptivos, concretos y subjetivos. Será más intuitivo, imaginativo y sentimental.
Ambos igualmente interesados o no en leer nuestro documento pero cada uno con unos intereses y visión distintos.
Si conoces el tipo de lector al que te diriges... Eureka. Si no es así, lo recomendable es que combines información descriptiva y analítica por igual.
Una solución alternativa es la de anexar tablas, gráficas y listas al final del documento. De este modo queda accesible y no entorpece a quien no la desea o necesita.
El orden inverso.
Habitualmente un documento es redactado de menos a más, de manera que al inicio aparecen los antecedentes y los resultados o conclusiones al final. Bien, es el modo de respetar el desarrollo lógico de cualquier documento.
Si observamos detenidamente, podremos observar que hay un tipo de documento específico que se presenta al contrario, de más a menos. Primero las conclusiones o resultados y al final los antecedentes. Se trata de los documentos periodísticos... El estilo periodístico es así...
¿Qué se logra con esto? Atraer la atención del lector ofreciéndole la información con rapidez y dándole la oportunidad de ahondar sobre el tema leyendo el resto del documento. Corres el riesgo de que resulte sensacionalista pero es cierto que atrae al lector con más facilidad.